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"Morirán, moriremos quizás muchos... ¡Qué importa! También mata el hambre, el sol, la sed, la peste, y hasta la gripe. ¡en marcha cruenta caerán, caeremos quizás muchos! ¡Qué importa! Adelantes, pues, por encima de las tumbas. Cuando las tierras, las almas son estériles, la sangre, el abono humano las hace fecundas" Federica Montseny, Pueblos míseros y heroicos de España, El Luchador, 1932.

viernes, 18 de marzo de 2011

Fukushima y la energía nuclear

vista aérea del humo saliendo del reactor 3 de Fukushima. REUTERS

Hace dos días publique un artículo en el blog titulado Situación apocalíptica en Fukushima que considero fruto del propio miedo a algo que escapa a mis conocimientos, la energía nuclear. Pero escapa a mí, y escapa al 99% de los periodistas que nos informan de ello.

Estamos pendientes de que variación ha habido en las mediciones de radiactividad. Nos hablan de tantos microsieverts arriba o abajo. Hasta hace 6 días la mayoría de la gente no teníamos ni idea de esta unidad de medida. Encima, algunos medios hablan de milisieverts otros hablan de microsieverts, lo mezclan sin darse cuenta y cometen errores, lo cual lleva a más confusiones aún. No digamos aún si nos dicen una cifra advirtiéndonos además de que es 10 veces superior a las lecturas normales, que entonces ya nos entra el pánico. El diario Público que considero que está dando una información muy buena pone un ejemplo:

"El martes por la noche, los niveles de radiación en los alrededores de Tokio fueron de menos de 1 microsievert (que es la milésima parte de un milisievert). Si bien eso se ubica casi 10 veces por encima de las lecturas normales, los expertos dicen que es una cantidad de radiación mínima e incluso más pequeña que la que genera una radiografía dental, que tiene unos 10 microsieverts".

Si de este ejemplo solo nos dicen como hacen algunos medios que "se ha detectado radiación en Tokio y que es de 10 veces por encima de las lecturas normales", como no sabemos cuales son los niveles normales y con que dosis de radiación convivimos nos acojonamos.

Otra idea que me gustaría introducir es la sensación de "que no pasa nada" con la que está explicando el devenir de los sucesos la televisión pública de Catalunya. No se cuantos expertos han pasado por el canal público catalán explicando la situación y creo que expertos independientes que no formen parte de ningún grupo con intereses detrás no ha habido ninguno.

La frivolidad de TV3 me ha sorprendido, más aún porque la puedo comparar con la atención que le están prestando medios internacionales como BBC o Russia Today, donde se explica la noticia con detalle, hablan con expertos independientes y evaluan las consecuencias que ya ha producido y las que se pueden producir, para bien o para mal. No se quedan en el estúpido gráfico de microsieverts con el que ha acabado hoy la noticia de Fukushima en el Telenoticies Migdia en el que te venían a decir que en Bruselas son unos exagerados y que te fijes en la radiación de Tokio expresada en microsieverts y que equivale a una radiografía dental. Muy bien, pero podían hablar también de porque hay una zona donde no se puede estar que es un perímetro de 20 km, que los que están de 20 a 30 km no deben salir de casa, que los 180 trabajadores que se estan exponiendo a dosis muy elevadas de radiación pueden estar arriesgando su vida, que las piscinas pueden no tener agua, que la vasija del reactor 2 puede estar dañada y otros datos que yo creo que tienen el suficiente peso como para dar un mensaje de "no pasa nada, si total la radiación en tokio es como la que recibes cuando vas al dentista a que te haga una radiografía".

También hoy por ejemplo en TVE, en el canal 24 horas, ha salido el señor Luis Enrique Herranz, investigador del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas afirmando que "las noticias eran muy positivas respecto a hacía pocas horas" porque precisamente se habían rebajado estos famosos microsieverts que no entendemos porque no sabemos como traducirlos al lenguaje no especializado.

Herranz a la pregunta sobre el perímetro de exclusión que propone EE UU de 80 km, en vez de los 30 que ha decretado el gobierno nipón de exclusión aérea, ha dicho que el no conoce el protócolo americano para estos casos. Si él es el experto y no lo conoce, ¿quién si no él lo debería conocer? La tercera cosa que me ha dado la sensación que este señor no tenía ganas de contar toda la verdad ha sido cuando le han preguntado por la situación de los 180 trabajadores que hay en la planta de Fukushima. En muchos medios, están diciendo que su exposición a la radiactividad es crítica y que trabajan en turnos de 50. También en Chernobil trabajaban en turnos, algunos muy cortos de tiempo porque en algunas zonas la radiactividad era altísima y solo podían estar minutos. Parece ser que estos trabajadores de Fukushima, algunos al menos, son ya jubilados o prontos a hacerlo y se han ofrecido como voluntarios. No se les reclama porque sean más prescindibles o más preparados que los jóvenes. Si no que si tienen que estar expuestos a fuertes cantidades de radiación, estos trabajadores están más próximos a una edad de morir lo que dificultaría la aparición de cánceres que tardan décadas en desarrollarse. Nada de esto ha comentado el señor Herranz.

Por otro lado hay un debate que yo hecho mucho de menos y que ni siquiera los ecologistas ponen encima de la mesa: pensar en decrecer la demanda energética. Nadie habla de porque Japón ha tenido que instalar 55 centrales nucleares encima de una zona muy activa sismicamente. Los ecologistas aquí en España ya llevan la bandera de las renovables, lo cual me parece muy bien y comparto, pero lo que haría falta es plantearse reducir la demanda energética. No vas a cambiar el modelo energético en 10 o 20 años, ni siquiera los informes de simulaciones más optimistas de los ecologistas lo pretenden. Hablan que en 2050 puede haber países totalmente con energías renovables. Hasta entonces si la demanda se mantiene o sube, que subirá cuando pidan coches, calefacción y aire acondicionado en China, Brasil, etc, va a seguir siendo la nuclear la que al menos una parte en muchos países deba proporcionar esa energía.

Para terminar, los antiguos trabajadores de Chernobil estan diciendo que la gestión de las nucleares no deberían estar en manos privadas y que creo que es otra idea que todos facilmente entendemos. También comentan que no hay organismos independientes, ni siquiera los internacionales como explica Yuli Andreyev en el diario La Vanguardia.

En Catalunya Ascó y Vandellòs son de Endesa y Ibertrola. Una empresa va a buscar obtener el máximo beneficio y eso cuando hablamos de radiactividad puede ser peligroso. El señor Josep Puig de Alternativa Verda, en la rueda de prensa del pasado miércoles explicaba que en España a las centrales nucleares "se quieren alargar su uso porque el coste de generación de energía es muy bajo (ya está super amortizada la inversión) y en cambio el precio de mercado que se les paga por esa energía es muy alto, lo cual les permite unos ingresos muy altos a las electricas que tienen la propiedad de las nucleares". Mi pregunta es: ¿aceptarían los ecologistas unas nucleares públicas, con total transparencia como solución intermedia hasta construir un modelo de energías renovables?

Mi postura es antinuclear por el riesgo que supone usar plutonio y uranio; porque los accidentes pasan aunque digan que son rarísimos; porque las consecuencias de los accidentes se las comen todos aquellos con los que compartimos el mundo y que no se aprovechan de los beneficios que nosotros sacamos a la energía; es decir, porque las consecuencias, una vez más se socializan y las pagan todos, por no hablar de otras especies o de aquellos que aún no han nacido y que ya se van a encontrar un mundo más contaminado; por los vinculos de la energía nuclear con el armamento de destrucción nuclear militar.

Y mi postura es de que hay que apoyar el decrecimiento ya y no haran falta construir más nucleares.

1 comentarios:

  1. Genial exposición, focalizando la clave del problema: comprender que la energía es oxígeno para el sistema, NO para el individuo.

    Así pues, cualquier argumentación que intente justificar los medios (energia nuclear en este caso) con el fin (desarrollo, bienestar, sostenibilidad económica...) estará confundiendo las necesidades del sistema con las del individuo.

    Y esa es la única argumentación posible para la existencia de, en este caso, centrales nucleares. Que antepongas la salud del sistema a tu propia salud.

    ¿Realmente hay lugar para el debate?

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