"Morirán, moriremos quizás muchos... ¡Qué importa! También mata el hambre, el sol, la sed, la peste, y hasta la gripe. ¡en marcha cruenta caerán, caeremos quizás muchos! ¡Qué importa! Adelantes, pues, por encima de las tumbas. Cuando las tierras, las almas son estériles, la sangre, el abono humano las hace fecundas" Federica Montseny, Pueblos míseros y heroicos de España, El Luchador, 1932.